
Filipinas
🧭 Trip Overview
Envuelto en la calidez filipinas
Impresionante, diversa y cultural son las palabras que usaría para describir a Filipinas: un país lleno de magia por su gente, el trato que ofrecen a nacionales y turistas, la calidez de sus palabras y un gran espíritu de unión.

✨ Trip Highlights
Sentimiento de familia
Respeto a los mayores
Playas
Trip Details
Duration:
14 días
Departure :
20 de diciembre - 3 enero (2026)
Group Size:
4 viajeros
Durante dos semanas estuve aprendiendo sobre cómo es vivir en el siglo XXI como un nómada: definitivamente, una vida que no es apta para todos.
Este viaje fue realmente interesante gracias a los conocimientos que me aportó, ya que como digo, Mongolia es otro mundo. Llegué en verano del 2025 con un grupo maravilloso de otros cinco españoles, que me hicieron sentir genial, protegido y seguro desde el primer momento, cosa importante, puesto que tenía dieciocho años.
Por esa misma razón, visitar Ulán Bator, el centro, ver las estatuas del emperador Genghis Khan, Gandangtegchinlen y disfrutar de un espectáculo de música tradicional, me cambiaron la manera de ver el mundo.


A cuatro horas de coche desde la capital tenemos el antiguo pueblo budista de Baga Gazriin Chuluu. Hoy en día, solo quedan restos de las cuevas donde iban los monjes a rezar. Otros vestígios importante son los de Bayanzag, donde se encontraron dinosaurios. Realmente me encantó ver el pequeño museo que tienen, donde explican como los americanos que descubrieron los restos los robaron y los metieron en América, aunque en realidad sean mongoles. También paseamos por las dunas de Khongoriin Els, donde paseamos en camello, y recorrimos gran parte de la famosa estepa mongola. Debo decir que los camellos son muy amables con los humanos, tanto, que uno no paró de chuparme la pierna durante todo el viaje, aparte de restregarme su cabeza para que lo acariciase, supongo que es bonito.
Aún recuerdo nítidamente la sensación de viajar por la estepa: un mar desértico, sequedad e infinito. Todo el grupo teníamos la sensación constante de no haber avanzado en días pese a haber hecho muchos kilómetros de coche en el 4x4. Es increíble pensar en cómo puede haber gente con las agallas de vivir en un entorno como este. Por un lado lo entiendo, ya que es una sensación de libertad indescriptible: puedes hacer lo que quieras, gritar, bailar y cantar por la estepa, que no habrá nada ni nadie que te juzgue.
Otra de las destinaciones que más me impactó, no solo por su belleza natural, sino también por su historia, fue Ongi Khiid. En este, fueron asesinados doscientos monjes budistas durante la purga antirreligiosa que realizó el gobierno comunista mongol en el año 1939. Realmente resulta emocionante caminar por la zona, ver los restos que aún quedan y aprender sobre cómo era su vida antes del genocidio que vivieron.


Debemos recordar que Mongolia es un país budista, una religión muy fascinante. De hecho, muchos de los monjes que vi por Ulán Bator habían estudiado en el Tibet las sagradas escrituras del budismo, que son los mantras y las sutras. Un mantra, de hecho, es una frase que se suele repetir constantemente, mientras que las sutras son textos más largos. La recitación de estos ayuda a purificar el karma y llegar a estados más altos de consciencia.
Dos lugares que para mi son obligatorios mencionar son Kharkhorum y el valle de Orkhon. El primero, fue la capital del imperio terrestre más grande del mundo, que conquistó a caballo prácticamente toda Asia y se destacó por la brutalidad de su lider, Genghis Khan I, desde 1206 hasta 1227. Aún quedan varios complejos de templos, hoy en día convertidos en museos, que recomiendo profundamente visitar. Valió la pena visitarlos realmente, pues es una oportunidad genial para seguir profundizando en la historia de este gran imperio.
Orkhon, en cambio, es un valle declarado como patrimonio natural por la UNESCO, donde viven muchas familias al estilo nómada en “ghers” o “yurtas”, en ruso, como la que se observa en la imagen de la derecha. Ahí, degustamos su queso tradicional y su comida: todo lo que consumen es producido por ellos mismos. Si algo me quedó claro es que esta gente es exageradamente fuerte, son capaces de todo, sobrevivir a temperaturas de menos cuarenta grados en el frío invierno de la estepa, los calores del verano, las sequías que ponen en peligro su ganado y el hecho de desplazarse de sitio en sitio para encontrar su lugar.
Concretamente, convivimos con una familia que tenía más de mil animales a su cargo, como camellos, yaks, ovejas, perros y caballos, los cuales nos dejaron montar. Es una vida llena de tradiciones y supersticiones milenarias que me hizo falta poder entender y poner en práctica para respetar sus tradiciones.
Antes de volver a Ulán Bator, visitamos el parque Khustai. Con ayuda de un telescopio (porque estaban lejos) vimos los caballos de prjevalski, un tipo de caballo pequeño y robusto, que un día llegó a extinguirse, pero que gracias a los científicos pudo “revivir”.

Debo admitir que Mongolia es el país que más me ha sorprendido. Es un choque cultural impresionante, he aprendido muchísimo sobre vidas las cuales no hubiese conocido si no hubiera ido, además de ver paisajes de todo tipo, desde las estepas de Dungdgovi, hasta los bosques de Orkhon, el desierto de Khongoriin o las calles urbanas de Ulán Bator.


